CUMPLE DE MI TERCER HIJO

Hoy, 16 de Marzo del 2015, cumple años el mayor de mis tres hijos. Se llama ICM y fue el parto más difícil al que he asistido.

El 16 de Marzo del 2015 nació la empresa llamada ICM. Fue fruto de la implicación de 3 personas (Xavier, Andreu y yo) y que, con muchísimo esfuerzo, hemos podido conseguir sacar adelante. Fueron inicios muy complicados. Tanto que Xavier y Andreu se retiraron tan solo pasados 6 meses. Yo, que soy un poco suicida para esta cosas, decidí intentar continuar con un proyecto que me parecía interesante.
Han pasado 10 años y echo la vista atrás para pensar en cuántas locuras he cometido para tirar adelante ICM. Días sin dormir, ingente cantidad de horas seguidas trabajando, alimentación irregular…. Y todo con la paciencia infinita de mi familia.
Ahora todo parece todo normal, parece que las cosas no tengan mérito, parece como que mantener la velocidad de crucero es algo normal. Pero no es así, el mercado es feroz, el mundo económico y financiero es voraz y solo con la cabeza bien fría y con cierto caracter conservador, se puede seguir adelante.
Vamos a celebrar el cumple de ICM como se merece y sin olvidar nunca que, sin las personas más cercanas (las que comparten techo contigo), nada es posible.
Mirad cómo ha crecido ICM haciendo click aquí

3 AÑOS DE CAMBIO DE HABITOS

Hoy 1 de Octubre del 2013 cumplo 3 años de mi decisión de cambio de hábitos. 3 años en los que he perdido algo más que un buen puñado de kilos de peso. He perdido dolencias, achaques y un montón de oportunidades de haber tenido un infarto de corazón 😉

El 1 de Octubre del 2010 mi obesidad me impedía, por ejemplo, atarme cómodamente los cordones de los zapatos, jugar con mis hijas, caminar durante cierto tiempo… Mi vida era una poco desastre porque mi orden en las comidas y mi vida sedentaria estaban atacando directamente mi esperanza de vida. Y ganaban 🙁

Decidí hacer un cambio de mentalidad. Un cambio drástico y de un coste muy elevado. Un cambio que me permitiera recuperar la edad que realmente ponía en mi carnet de identidad. Ese cambio de mentalidad comportaba comer las cosas que debía haber comido siempre y moverme (ejercicio) como nunca tenía que haber dejado de hacer.

El resultado? Pues la pérdida de muuuuchos kilos de peso, dejar atrás mi hernia de hiato, mi acidez estomacal, mis digestiones pesadas nocturnas, mis dolores en los tobillos y rodillas, mis dolores de espalda…. y así un sinfín de penosas dolencias.

Del año 2007 al 2010 tuve que asistir a mi médico de cabecera unas 10 veces. Desde el año 2010 al 2013 no he ido una sola vez. Es evidente que esto no es magia. He cogido algún resfriado. He tenido tos ligera en días fríos y húmedos de invierno. Y he sufrido alguna ligera lesión muscular debido al deporte que practico.

Qué esfuerzo me ha supuesto? Inmenso. con muchas ganas de abandonar, sobretodo al principio. Con la pereza llamando a mi conciencia como una gota malaya muchos días. Por supuesto es muy difícil. Lo único que combate todo esto es la fuerza de voluntad. Y de eso, aún me queda 😉

Mis conclusiones son simples. Si quieres, puedes. Eso sí, no esperes a que sea tarde. No esperes a que un médico te diga que es tu único camino. Ya será algo tarde. Lo mejor es empezar ya. Ahora. Mientras lees este texto aburrido 😉

Los beneficios solo los notarás tú, pero te cambiarán tanto que la gente te recompensará con sus comentarios. Ya verás 🙂

Muchos ánimos!!!

SABER ESTAR

Si tuviera que elegir algo que me gustaría poder hacer sería esto, saber estar.

Me vienen recuerdos de cuando era pequeño y mi madre corregía mi postura de los hombros, de la espalda encorvada o cualquier otra postura inadecuada. Y la recuerdo cuando se chupaba el dedo (HORRORRR!!!!) y atacaba directamente la comisura de mi boca donde celosamente guardaba una porción de Nocilla para recurrir a ella en momentos de necesidad. Ella sabía que no debía almacenar dicho tipo de material en dicho lugar. Menos aún si íbamos a un evento (forma pija para decir realmente “visita”). Mi madre me enseñaba formas de saber estar. El método educativo era simple. Podríamos llamarle “gota malaya”. A costa de repetirlo (con manteca incluída) se me iba quedando. Se nos iba quedando 😉

Y no soy el mejor ejemplo del saber estar. Quizás todo lo contrario. Es muy fácil demostrarlo. Ponme en una fiesta con palmas y flamenco, mírame a la cara y verás cómo refleja lo contrario de “saber estar”.

Y es algo que envidio con profundidad. Saber estar significa realmente pasar desapercibido. Ni en bueno, ni en malo, inadvertido.

La gente, por lo general, tiene es don. Y es algo que me genera confusión. Es correcto no ser uno mismo para integrarte en el grupo? Cuánto hace falta que te integres? Lo suficiente incluso para llegar a anular tu “yo? Supongo que es en ese punto donde no sé cómo posicionarme. Necesito aprender.

La ventaja de esta carencia es que las fuentes de las que puedes absorber conocimiento están por todas partes. La gente sabe estar. Como algo bueno digo, pero no honesto. Tan solo es una opinión.

El equilibrio es lo complicado. Saber cuándo debes adaptarte al entorno, cuándo no y/o cuándo lo puedes hacer a medias.

Trabajaré para conseguirlo aunque mucho me temo que me va a costar un poco 😉

EL TIEMPO

La verdad es que siempre nos han hecho entender que el tiempo es un concepto creado por el hombre, a conveniencia de éste y para “organizar” la historia de una forma ordenada. Y la verdad es que en la vida todo está regido por el tiempo. Y en la mayoría de los casos está camuflado por otros conceptos a modo de “máscara” pero la realidad es que es el tiempo el bien más preciado que tenemos aun siendo un concepto “artificial”.
Hace pocos días leí la noticia de que Telefónica (a mí me gusta llamarla cariñosamente Timofónica) había comprado una red social llamada Tuenti. Una red social española con unos 8 millones de usuarios. Nunca he acabado de entender como una empresa que había invertido una pasta gigantesca en crear un portal llamado keteke.com lo deja de lado y se gasta, de nuevo, 70 millones de euros en comprar Tuenti. Al principio pensé que era para quedarse con 8 millones de usuarios a los que “vomitar” sus productos comerciales. Parece un motivo poderoso ¿no? Pues yo creo que no es así. Leyendo unas estadísticas de dicho portal resulta que cada usuario dedicaba una media de ¡83 minutos diarios!” en esta red. Este es el valor importante. El tiempo que pasan los usuarios en dicho portal. Dicho de otra forma ¿de qué sirven 100 millones de usuarios si éstos no pasan ni 2 segundos dentro de la red? De nada. Por decirlo de alguna forma, es más importante qué tiempo pasa cada usuario en tu portal que cuántos usuarios tiene.
Otro escenario en el que el tiempo tiene una importancia muy elevada pero que pasa de cierta forma desapercibido, es en los trabajos. Cuando vamos a negociar nuestros sueldos hablamos de dinero. El dinero es lo importante. ¡NO! Ni mucho más lejos. ¿no os parece que el tiempo es mucho importante? Si por el mismo sueldo, trabajáramos menos horas, ¿no estaríamos más contentos? Sé que diréis que el tiempo y el dinero van en relación. Es decir, que todos sabemos que el dinero que intentamos negociar va en relación a 40 horas semanales de trabajo (que luego se convierten en….. muchas) pero nadie se plantea negociar su puesto de trabajo con TIEMPO. Bueno, a decir verdad, cada día más la gente aprecia este concepto. Seguramente porque los sueldos tienden a encallarse en las revisiones anuales por lo que la masa obrera ha adaptado sus reclamaciones a otros valores más negociables. Y ahí aparece el tiempo. Y menos mal. Trabajar menos (quiero decir, menos horas que no se me malinterprete) significa mejor calidad de vida o, dicho de otra forma, el dinero nos resulta más rentable.
Yo soy uno de los que pensó en el tiempo tarde. Demasiado tarde. En muchos trabajos dediqué mucho tiempo y, al final y aunque gané más dinero, no me aportó una “rentabilidad” en mi vida suficiente.
Si queremos pasar por la vida intentando obtener un resultado personal y una experiencia vital de calidad, demos importancia al tiempo que corre que se las pela 😉 y cuando menos lo esperemos, nos daremos cuenta que lo hemos gastado a lo tonto. Con pasta (ojalá) pero a lo tonto.

El tiempo es oro!

Venga! Echamos a andar!

Hace algunos años (bastantes me temo) un grupo de amigos de instituto empezamos a quedar los sábados a las doce del mediodía para tomar un café. Nos servía para hablar de nuestra cosas de juventud y de nuestra experiencia de estudiantes (o no). Pasados ya todos estos año, aún dura nuestra costumbre y cada sábado a las 12 del mediodía seguimos quedando para charlar. Eso sí, ya se nos pasó lo de la época de estudiante. Ahora estamos metidos de lleno en la vida sencilla y rutinaria de cualquier persona que se acerca a los 40 años y que empieza a saborear el sentido verdadero de la palabra “experiencia”. Vamos, que vamos pa’ bajo.

Somos 6 personas a las que aprecio mucho. Todos, excepto el que os escribe, tienen una inteligencia abrumadora. Yo he sabido suplir esa carencia con mi capacidad para absorber sus opiniones e ideas sobre lo cotidiano. Cafealasdoce.com pretende ser un sitio donde se recojan todos los temas que considero/consideramos son, o bien de actualidad, o bien nos hacen gracias, o bien son criticables o simplemente porque nos ha llamado la curiosidad.

Intentaré que, con una regularidad semanal, poder volcar nuestras charlas de café los sábados a las 12 en este blog. No digo que pueda haber una mayor frecuencia (quien sabe qué puede pasar entre un sábado y el siguiente), pero como mínimo será semanal.

Cualquiera que quiera escribir, criticar u opinar en este blog es bien acogido. Solo pido/pedimos que se haga en una tono correcto y con una argumentación elegante.

Saludos.