SIN GRISES

Ayer, mientras dábamos un paseo tranquilo, presenciamos un accidente de tráfico. Un coche atropelló a una chica joven (entre 12-15 años) mientras ésta cruzaba un paso de peatones (mejor que llamarle de cebra que parece más asalvajado).

Ante una situación tan traumática con la que vimos, las reacciones de las personas que estábamos allí fue muy diversa, es lógico. Ciertos nervios (incluso algún que otro histerismo), confusión antes las posibles lesiones de la chica, enfado… Bueno, como digo, lo normal.

En los primeros 30 segundos quizás éramos 10-15 personas. Al primer-segundo minuto podríamos llegar a 50 personas. Como os podéis imaginar, había opiniones y posiciones para todos los gustos ante el mismo escenario. De hecho, ante la misma situación, diferentes “ojos” vieron diferentes cosas.

No sé si lograré describir fielmente lo que pasó. Entiendo que estuve implicado y que puedo ser subjetivo en mis apreciaciones. Aún así, lo intentaré.

El conductor del vehículo, viajaba en el coche con su mujer y su hija y venían de la playa. La velocidad de circulación no podía ser muy elevado puesto que el paso de peatones está en medio de una curva (sí, un lugar ideal para poner un paso de peatones :P). Lo primero que hizo el conductor al atropellar a la chica, fue bajarse muy nervioso para pedir disculpas. El chico, llorando, no paraba de pedir perdón a todo el mundo. Era un acto de arrepentimiento sincero a mi modo de ver. No le exculpa, pero lo atenúa, sin duda.

A los pocos minutos del hecho pudimos comprobar, no de forma científica porque no somos médicos, que la chica atropellada estaba bien. El susto y los nervios no se los quitaba nadie, pero “vitalmente” parecía íntegra.

Aún así, la historia que viene a partir de ahora es la que más me avergonzó de todo este relato. Y tiene que ver con la puñetera cultura española del “conmigo o contra mí”. Ya hablaba de este tema en otra entrada sobre la paridad.

La gente justo después del accidente se posicionó en una de esta posturas:

– El conductor es un asesino y merece la muerte

– Esto nos puede pasar a cualquiera y el conductor se merece cierta comprensión

Y lo que me molesta de todo es que, sin dudar o no de la culpabilidad del conductor, encuentro ciertas matizaciones que afectarían al resultado de mi juicio. Y creo que atender dichas matizaciones debería ser obligatorio. Sin embargo, este argumento que doy, no lo parecían compartir muchos de lo que allí estaban. No sabría decir en qué tanto por ciento, pero se hacía notar. Y extiendo esta reflexión al resto de la vida y de todas sus circunstancias. Y comienzo a desconfiar de mis conciudadanos. Y no porque sea un ser superior, si acaso todo lo contrario. Es porque la sangre fría debería imperar en todas nuestras decisiones. Temo pensar qué pasará por las mentes de personas que pertenezcan de un jurado popular. Todos sabemos los juicios paralelos que solemos hacer los españoles y cómo nos aferramos de forma ferviente al dicho “cuando el río suena…..”

Y no hay matizaciones posibles. No hay grises. Es blanco o negro. Culpable o inocente. No puede existir un solo atenuante. Si es culpable, es culpable y merece la muerte inmediata. Con un solo argumento a favor que encontremos, enseguida nos erigimos en jueces-verdugos y sentenciamos y aplicamos (aplicaríamos) la pena.

De verdad que no quisiera cometer un error, por pequeño que fuera y que me acabaran juzgando las personas que ayer, con los ojos casi inyectados en sangre,  se convirtieran en mis “hombres sin piedad”

Siempre hay grises, incluso cuando digo “siempre” 😉

LAS 33 PRINCIPALES EMPRESAS

Hoy, ZP se ha reunido con las 33 principales empresas de España para “remar conjuntamente en la misma dirección”. Qué bien! Os lo juro, he respirado tranquilo y he dicho, ¡Hombre, ahora sí que estamos jodidos!

Como ya sabréis, yo soy un pequeño (minúsculo) empresario. Formaría parte de lo que llaman PYMES. Esas pequeñas y medianas empresas que sustentan el 80% de los empleados en este país. Pero no, ZP ha preferido reunirse con:

– Banqueros: Los que nos han metido en esto y los que se nos han llevado muchos miles de millones de euros para que el país no se venga abajo

– Constructoras: La otra mitad de responsabilidad de esta situación de crisis

Evidentemente, había de otros sectores, pero me ha llamado la atención profundamente que “estos” sinvergüenzas hayan sido llamados. Permitidme una nota: Durante la presidencia de la UE por España, el Gobierno sacó una página web bastante simple en la que hacían seguimiento de sus actividades. La web que hicieron, la hicieron a prisas porque en un santiamén alguien la hackeó (sustituyeron la cara de ZP por la de Mr Bean). Para que todo el mundo se quedara tranquilo, hicieron un comunicado en el que decían que habían encargado una “auditoría y restructuración” de la seguridad de dicha web y que esa función se la habían asignado a Telefónica por unos 12 Millones de euros. Inmediatamente, como pequeño empresario y preocupado por mi país, les escribí un mail (a una dirección de la secretaría del Estado) en el que les proponía que yo se lo hacía por 12.000€. Respuesta? Ninguna, Telefónica se embolsó 12 Millones de euros cuando aquello costaba arreglarlo 1.000€ (es decir, que por 12.000€ yo ya me llevaba un muy buen margen comercial). Pues vaya, que Telefónica ha estado también en la reunión de hoy.

¿Por qué no han llamado a 33 empresas de diferentes sectores y tamaños? Coño! ¿No estamos todos en esto? ¿No éramos las pymes quienes generábamos el 80% de los empleos?¿No es el paro el mayor problema de este país? ¿Hay alguien que leerá esto y me contestará? NO 🙁

Pues ea, mañana voy a votar a los del cáñamo, esos fijo que se lo pasarían en el congreso de muerte! 😉

Que les den!

EL QUE LA SIGUE…

Hoy me han dado una buena noticia. Resulta que he estado protestando durante 2 años de cómo una guardería pública prestaba sus servicios en la entrada de curso. Estaba bastante cansado que, al llevar a mis hijas los primeros días a la guardería, me aplicaran horarios raros “camuflados” en periodos de adaptación para una mejor reentrada del niño en la guardería. Además, el servicio de comedor comenzaba en Octubre. Después de muchas protestas y escritos con la Conselleria d’Educació de la Generalitat, al final me comentan que este curso, en dicha guardería, han cambiado el procedimiento de entrada en el nuevo curso a un calendario y horario más “razonable”.
La pena es que a mí ya me queda fuera porque mis hijas ya no van a dicha guardería. Lo que me consuela es que tengo amigos que sí que han dejado de “sufrir” los abusos que el profesorado ha impuesto durante años y que a la postre se han demostrado inconsistentes.
Me alegra también porque (y los que me conocéis ya lo sabéis) mi tozudez y mi orgullo ven recompensadas horas dedicadas a un objetivo que, en muchas ocasiones, di por imposible.
Desde aquí os animo a ser insistente. A no desfallecer en vuestra lucha con cualquier “Goliath” y que nunca será tan grande como el sentido común y la justicia.

Ánimos y no dejéis títere con cabeza 😛

MADRE

A la vuelta de vacaciones me he visto obligado a dedicar una entrada en este blog a las madres (bueno, yo a la mía). Tal como indiqué en la entrada dedicada a las vacaciones las opciones de veranear se basaban en ir “al pueblo” o irte por tu cuenta pagando un pastarracón. Bien, mi opción ha sido la de ir “al pueblo” donde el Hostal Royal Manzanares (es decir, la casa de mis padres) está regentada por la mujer más eficiente y predispuesta que he conocido en el mundo: mi MADRE (permitidme que lo ponga en mayúsculas. Comparativamente mi MADRE tiene mucho más valor que Jesucristo y éste comienza ya por una mayúscula. Mi MADRE no podía ser menos :P)
Sin duda, la entrega de una madre no tiene comparación ni con el mejor de los servicios del mejor de los hoteles del mejor país turístico que se te pueda ocurrir. Tajante, pero cierto. En algunos momentos tenía la idea errónea de que parecía que era una persona contratada para hacernos las estancia lo más agradable posible. Y no. No era así. Salía de su interior. Incansable. Altruista. Detallista. Complaciente. Los calificativos serían interminables. Bien es cierto, y para no pecar de “empalagoso”, que tiene el puntito negativo necesario para que no acabe siendo “odioso” y es que hace de uno (en este caso yo aunque creo que lo podría hacer extensivo a todos los que hemos compartido el espacio/tiempo del lugar donde hemos ido a “veranear”) un verdadero vago y líder de uno de los pecados capitales más inevitables: La pereza.
Desde aquí (aunque ya lo he hecho en persona) no puedo más que agradecer todo lo que mi mujer preferida (compitiendo con mis 3 princesas, claro está) ha hecho por mí y por todos los que estábamos con ella.
La Madres! Son la leche! ¿No os lo parece? Van un paso por delante. Nos conocen como nadie. Recuerdo que mi MADRE con la mirada sacaba de mí hasta la última verdad más escondida. Cuando pasaba por uno de sus “interrogatorios” en los que solo pretendía ver el status de mi vida de crápula, se quedaba mirándome fijamente. Buscando en mi impertérrito semblante un leve indicio de mentira. Yo, conocedor de esta “técnica policial”, intentaba mantener el tipo pero, sin saberlo, acababa confesando las borracheras que había tenido, los porros que me había fumado y las mujeres a las que había intentado conquistar (sin éxito, claro. Pero ella ya lo sabía. No hacía falta intentar “farolear” un dato humillantemente infalseable)
Insisto, están hechas de otra pasta. La entrega por los suyos no es comparable. Bien es cierto, y quiero pensar, que la figura paternal cada día aporta mejor relación en cuanto a términos fraternales se refiere, pero sigue sin estar a la altura de las Madres. En mi infancia, mis padres eran comparables a la figura del Estado. ¿Por qué? Entre los dos, albergaban los 3 poderes de un Estado. Mi MADRE hacía la función Legislativa y Ejecutiva. Mi padre, la militar. Bueno, la legislativa se iba alternando dependiendo del momento del día y/o del día de la semana. Las normas no eran las misma si mi MADRE estaba sola que si mi padre estaba presente. Digamos que mi MADRE descansaba 😉 Supongo que sabéis de qué hablo.
Por última vez. Es un lujo que pasa de generación en generación. La Madres son las que sostienes este país. No os quepa duda. Quien tiene una Madre sabe a qué me refiero. Y los que, por desgracia la han perdido, sin duda saben mucho mejor que el resto a qué me refiero. Ojalá nos duraran para siempre pero, como no es así, agradecedle todo lo que podáis que luego puede ser tarde y viene el momento del arrepentimiento que, con absoluta franqueza, ya no sirve para nada.
MAMÁ, muchos besos y muchas gracias!!!!

LA EDUCACIÓN

Sin duda, un tema que es vital para evitar situaciones que puedo haber descrito en este blog. Desde mi punto de vista, la educación es la parte más importante en la sociabilidad de una persona.

He querido tratar este tema porque llevo días pensando en por qué existen tantas situaciones en las cuales me he visto involucrado y que, a veces, he descrito en varias entradas de este blog. Es decir, tengo la impresión de que, más allá del agrio carácter que puedo exhibir rutinariamente, me encuentro con situaciones que podrían haberse suavizado si todas las partes hubiéramos tenido una mejor educación. Y no me refiero a una educación basada en el conocimiento (que también y es fundamental) sino en una que se  base en la educación emocional, en las buenas formas, en el respeto.

¿No os parece que llevamos muchos años de devaneos en temas de reforma laboral y en la educación y que eso está haciendo que generación tras generación se vaya perdiendo progresivamente un “algo” que antes sí se tenía? No sé, hemos pasado de “pedir permiso” a “ojo con mis derechos”. Hemos pasado del “lo hago por tener las puertas abiertas” a “para lo que me pagan”. Antes se escuchaba un “puedo ayudarle?” contra un seco y aséptico “Quién va?”. Es como si en unos años enseñando a las nuevas generaciones (suena facha no? :P) sus derechos, éstos se hayan convertido en una brigada de defensa de los mismos por encima de cualquier otra variable. Tengo la teoría que con cada generación se pierde un % de educación social. Tengo un buen amigo que me comentaba el otro día, al exponerle mi teoría, que mi pensamiento era un pensamiento recurrente y que cada generación pensaba que la inmediatamente posterior carecía de algo que la presente sí tenía. Vamos, que lo que pensaba yo de las generaciones posteriores a mí lo habían pensado de mí las generaciones anteriores a mí. Puede ser. Es más seguro que tiene razón pero seguiré en “mis trece” que es lo que más caracteriza mi personalidad J

A lo mío.

No tengo pruebas. He de confesarlo. No tengo ninguna prueba fehaciente de lo que digo es cierto. Simple y llanamente tengo una experiencia personal que me gustaría extrapolar a lo general aun sabiendo que no debo y no es “científico”. Mi objetivo con esta entrada es que me deis vuestra opinión y que pueda formar una mínima estadística que confirme o niegue mis pensamientos.

La experiencia de la que os hablo se basa en los tratos que he tenido y tengo con acciones tan comunes como:

–          Comprar el pan

–          Coger el autobús o metro (poco, pero algo)

–          Recibir llamadas de ofertas suculentas en multitud de áreas tipo ADSL, agua por osmosis, pisos en multipropiedad y un “corto” etcétera

–          Llamar a soportes telefónicos

–          Hacer entrevistas de trabajo (yo a potenciales empleados)

–          Relacionarme con proveedores que me quieren vender

–          Relacionarme con clientes a los que quiero vender

En este tipo de experiencias noto que la gente nos hemos puesto una “coraza” para protegernos de unas supuestas agresiones en formato “oferta” o “respuesta” que vienen personadas en gente de mil y un tipos diferentes. Pues bien, cuanto más joven la persona que me atiende o llamo, peor el resultado que obtengo y peor la sensación que tengo en cuanto a “buenas formas”. Y no tiene que ver nada con raza, origen, religión, sexo o lo que sea. Solo con la edad.

Y supongo que, como dice mi buen amigo, si es recurrente ¿por qué leches no lo intentamos remediar con las generaciones que nos siguen? ¿O con nuestros hijos mismos? Porque es imposible. Es un comportamiento social. No podemos hacer nada. La formación depende de muchas cosas. También de los padres. De hecho, la educación de los padres debería ser fundamental. Básica. Pero creo que llegados a un punto (edad) nos damos por vencido. Educación de los padres 0- Educación social 4. Por goleada, vamos. O somos todos a la vez o estamos jodidos.

Os aseguro que espero estar equivocado y que mi amigo tenga razón. Igual esto es como lo de los pelos en la oreja en los hombres que nos vamos haciendo “mayores” y es que hasta que no te salen no sabes lo molesto que son por mucho que ya existieran antes de tú tenerlos y de que te lo hubieran dicho.

Respeto, es sencillo. Y que empiece por mí mismo 😉

DE DÓNDE DICES QUE ERES?

Hace unos días comentaba con un amigo un caso que hizo renacer en mi conciencia lo pobre que es la moral de la gente en este país. En general. No digo todos. Digo en general, es decir, que a la que podemos (y me incluyo mayestáticamente) metemos la cuchara para ver qué podemos recoger. Os cuento la historia:

Donde vive existe un colegio que tiene cierta reputación ya no solo en el barrio sino en la ciudad. Es un colegio concertado (gratis?, no solo concertado) en el que todo el mundo quiere que estudien sus hijos. Existe, como es normal en un colegio con cierta reputación, más solicitudes que plazas. Una de las familias que se quedó fuera protestó. Y no protestó por protestar (habilidad inherente al español corriente) sino porque él sabía que habían aceptado en el colegio a alumnos que no vivían ni en el barrio y, ni siquiera, en la ciudad. Ni corto ni perezoso lo comunicó al director quien, como también viene siendo habitual, se encogió de hombros indicando que él o bien no podía o bien no quería hacer nada (no sé porqué, creo que en este caso ganaría el “quería”). Hablaron con Departamento de Educación de nuestra comunidad y cuando todo parecía haber caído en saco roto, aparece una noticia de una investigación de la policía local que estaba investigando los empadronamientos “extraños” de ciertos alumnos. Ya han caído algunos. Han sido expulsado del colegio. Como bien me comentó un amigo, el niño en este caso no tiene ninguna culpa. Podrían haber aguantado al niño hasta final de curso y después obligarle a cambiar de colegio. En este caso deberían ser los padres quienes deberían de pagar una multa bien “gorda” por haberse hecho los “listos” en esta situación.

Lo que me da más rabia de esta historia es la verdadera hipocresía con la que se tratan ciertos temas. Me juego el cuello que la mayoría de estos padres “fraudulentos” piensan que el Félix Millet o el Jaume Matas son unos sinvergüenzas por haber hecho lo que han hecho y no se dan cuenta que ellos, a su nivel, han hecho exactamente lo mismo. Porque no es una cuestión de volumen, es decir, de cuánto o qué “robas” o “escatimas” es el hecho moral de intentar conseguir a toda costa y por un bien propio algo que no te pertenece. Y lo peor, a sabiendas que ni te pertenece ni puedes conseguirlo.

Necesitamos abandonar de forma imperativa la doble bara de medir que solemos utilizar en nuestra forma de ser. Ser consecuentes con una forma de pensar y respeto, mucho respeto a nuestro entorno.

QUIERO UN COCHE! HAY ALGUIEN AHÍ?

Pues eso! Que me he dicho, “voy a comprarme un coche visto los precios que están haciendo”. Crisis, venta de coches limitada, finalización del Plan de ayuda, menos concesión de créditos. No sé, un buen momento si parece.

¿Qué me espero? pues que me encontraré precios más competitivos, ofertas especiales, comerciales que me recibirán con uan alfombra roja, llamadas constantes para ver si me interesa la oferta que me hicieron el otro día, re-ofertas sobre la primera, pruebas del vehículos sin objeciones…

Una mierda pa’ mi! La verdad es que me he quedado de piedra. Los profesionales del sector viven en una burbuja ajena a la crisis que estamos viviendo. O eso o están ya pensando algo así como “pa’ lo que me queda en el convento, me cago dentro”. Vaya que me siento como si no estuviera. Y creo que podré pagarlo. Es decir, que ni siquiero he empezado a “regatear” con el precio.

No lo entiendo. ¿pasará esto en todos los países? Quiero creer que no. No puede ser que exista tanta relajación a la hora de “colocar” un vehículo en esta época de crisis. Mi vida laboral, se podría decir, que tiene tintes comerciales y simprehe pensado que un comercial de concesionario nunca había sido un comercial “como Dios manda”. Al fin y al cabo, reciben a un señor que quiere un coche que ya sabe y de lo único que debe preocuparse es de qué color se lo va a llevar o si quiero Bluetootho no. Mi imagen sobre ellos ha empeorado estos últimos días. Que desidia!

Que estoy por comprarme una ensaimada. Mi panadera le pone más empeño a la venta que cualquiera de estos 😉

Os seguiré contando que seguro que da para otro post.

Coste de equivocarse? Ninguno! Pueden hacerlo hasta hartarse!

Por el mes de Julio, tuvo que dar de alta la luz en un local. La persona que me atendió de Endesa se comportó de una manera muy atenta e incluso parecía que ya hubiera llegado la Navidad. El caso es que de forma ágil y eficaz tomaron los datos que me iban solicitando y en un “plis-plas” cambiaron de nombre el contrato siendo yo en ese momento el feliz pagador!

Al cabo de unos días (quizás semanas) comencé a recibir 2 facturas de luz casi simultaneamente. Los importes no eran importante pero me picó la curiosidad. Llamé al servicio de atención al cliente de Endesa con la esperanza que me volviera a atender la bondadosa señora que me atendió tan bien en el alta. Negativo! Al teléfono se asoma un hombre con acento “desganao” que tira de espaldas. Tras varias “averiguasiones” me comenta que tengo dos contratos a mi nombre. El que yo había dado de alta y otro de Girona (Gerona) capital. Una comunidad de vecinos a la que se le había adelantado la lotería del Niño ya que habían encontrado una “lerdo” que les iría pagando los recibos del consumo eléctrico de su comunidad de vecinos.

Con buenas palabras, y con la absoluta intención de no perder los nervios, intento hacerle entender que debe ser un error porque en ningún momento yo he solicitado pagar los consumos eléctricos de las comunidades de vecinos que así lo fueran solicitando. Entre que debió ver un atisbo de cinismo en mis palabras (cosa que ya os voy informando que me es del todo imposible evitar) y que el muchacho estaría en una situación muy alejada de los dos supuestos (baja o alta de servicio) a los que le habían entrenado en el curso de 15 minutos de operador de Call Center, el muchacho comenzó a soltar monosílabos imposibles de entender. Tras unos eternos 2 minutos y de forma muy servil (porque eso sí que lo tienen) me dice que toma nota de la incidencia y abre una reclamación. Olé! Lo conseguí!

Sonido de viento y arbustos del oeste pasando durante varios meses.

La cosa no parecía solucionarse. Tras varios intentos de ponerme en contacto con Endesa para obtener una respuesta y conseguir un simple “seguimos trabajando en ello”, decido comenzar a devolver los recibos más antiguos no vaya a pasarse la fecha del derecho de devolución y que al final los de la comunidad de vecinos me envíen una Christmas navideño de agradecimiento. Joder! Encontré la solución! Resulta que si quieres llamar a cobro revertido, solo tienes que devolver un recibo y SON ELLOS LOS QUE TE LLAMAN! Eso sí, las intenciones están muy alejadas de lo que tú esperas. Ellos quieren cobrar. No les expliques milongas. Solo quieren cobrar. Si pasadas 48 horas no pagas los recibos devueltos, te cortan la luz. “Mire caballero. Déjeme explicarle. Esto es que ha habido un error y me ha estado cobrando un contrato que no es mío, que no sé de quién es y… TU,TU,TU,TU,TU, Oiga? Hola?” Colgaron.

Ahora resulta que si no pago las cantidades que devolví, que me cortan el servicio de suministro eléctrico ya no solo de la comunidad de vecinos (que ya les he cogido cariño y, leches! me sabe mal) sino que también me cortan la de mi local!

Es evidente que alguien de Endesa se equivocó. ¿Cuál ha sido el coste de equivocarse? Para Endesa poco. Mis pequeñas devoluciones. Resulta que el proceso debe ser: Tu vas pagando y reclamando a la vez (resulta que es compatible) y ya si eso, si la cosa ya más adelante puede ser que te atiendan, entonces Endesa ya verá la forma de devolverte lo que te han cobrado equivocadamente (supuestamente, claro :P) o que si eso, ya eso. Y el tiempo que he tenido que dedicar? Y los intereses? Y las comisiones de devolución? Y mis malhumores?

Equivocarse es demasiado barato. Tanto como opinar!