PENSAR, DECIR y HACER

Otra nueva e injustificada ida de pelota. Durante el café de las doce, salió un tema que me he permitido desarrollar mentalmente y exponer en este blog. Realmente tiene cierta relación con otra entrada de cafealasdoce (http://www.cafealasdoce.com/?p=22) porque al final quien acaba triunfando en esta vida es quien actua. Es una cuestión de caracter.

Digamos que podríamos dividir a las personas en 3 tipos de carácteres. Los timidos-vergonzosos, los “normales” y los sinvergüenzas. Los primeros seran los que tengan vidas humildes por lo general, los segundos una vida monótona y los últimos triunfarán descaradamente.

¿Quién es capaz de montar una empresa como las del post http://www.cafealasdoce.com/?p=22? el tercer grupo, los sinvergüenzas, los que les importa bien poco lo que ocurra alrededor suyo mientras ellos acaben satisfechos.

En el segundo grupo entramos la gran masa. Gente que está destinada a no destacar. Ni en bueno ni en malo, que no es poco.

El pobre primer grupo es el desfavorecido de esta sociedad.

Creo que se entenderá mejor la idea que quiero dar con algunos ejemplos prácticos.

EJEMPLO 1:

Primer día de instituto. Llegamos a la clase que nos ha tocado. Realizamos una barrido con la visión intentando detectar a qué grupo vamos a pertenecer. ¿Cómo dividirnos?

Grupo 1, los tímidos: Es evidente. Se pasan el día analizando la composición y estado de conservación del pavimento del suelo. Escriben. Escriben constantemente. Enfermizamente. Seguro que lo hacen para no tener que levantar la vista. Seguro que están pensando qué leches hacen ahí.

Grupo 2, los normales: la relación con el resto de su grupo es bastante fluida y se basa en articular algunas palabras entre ellos. Normal.

Grupo 3, los sinvergüenzas: Pedazo de bambas (deportivas) que lleva! La cabeza no puede estar más alta. Es evidente que tiene seguridad en sí mismo. Este hombre emana éxito potencial por las venas. Este grupo se acaba dividiendo en dos: los que consiguen triunfar y los que solo era fachada. Éstos últimos acaban en el  Grupo 2.

EJEMPLO 2:

En mitad del caos urbano se produce un accidente entre dos coches, A y B. El sujeto del coche A es el que ha recibido el golpe y es el objeto de este ejemplo. El sujeto B es neutro, no es importante para esta explicación porque vamos a fijarnos en el comportamiento del sujeto del coche A según su caracter. ¿Cómo se comportaría cada uno de los tipos de persona?

Grupo 1, los tímidos: Pensaría “joder” qué putada! Vaya golpe me han dado! En fin, habrá que hacer un parte”

Grupo 2, los normales: Diría “Hombre! Joder! Que no te has fijado que estaba frenando? Vaya putada me has hecho! Ahora me quedo sin coche….”

Grupo 3, los sinvergüenzas: Le pega dos hostias al sujeto del coche B

EJEMPLO 3:

Alguien se pone en contacto con nosotros para proponernos un negocio. Nos propone quedar para explicarnos en qué consiste.

Grupo 1, los tímidos: no se presenta ( y sin avisar)

Grupo 2: Van, escuchan que el negocio se basa en montar una línea 806 para ofrecer una oferta de trabajo que jamás existirá pero que servirá para que un montón de desesperados llamen y se dejen unos eurillos. Le dice “uy, no, no me interesa gracias” Algunos puede que denuncien, otros se lamentarán con sus amigotes y otros intentarán olvidarlo.

Grupo 3: Ganan pasta.

Las líneas que dividen la clasificación para estar en un grupo o en otro es bastante débil y subir y bajar es realmente fácil. Todo depende de cómo te tomes la vida. Es MUY importante tener una autoestima suficiente como para poder decir las cosas que piensas pero también es importante un mínimo de vergüenza que te haga respetar a los demás.

Si puedes haz, sino, al menos dilo.

ACCION-REACCION

Mi vida está llena de este tipo de experiencias. No os habéis fijado en que es una dualidad que se repite constantemente en la vida?

Me ha llevado a pensar en esto una idea que me ha asaltado a la cabeza esta tarde y es el hecho de que de repente la Gripe A ha dejado de ser noticia. De verdad que ha pasado sin darnos cuenta. De repente he caído en esta idea. No alcanzo a saber por qué pero me ha llegado a la cabeza. Y qué relación tiene con el titular de este post? Pues que al final tengo la sensación que todo está controlado por una poderosa relación de acción-reacción.

A mediados del 2008 explota la economía mundial. Todo el mundo con las manos en la cabeza. Ay! Lo que nos espera! Preocupación! Qué hacer? Gripe A. Para qué? para que la preocupación se reparta entre el tema económico y la salud. Creo que se ha conseguido algo predecido. Por qué creo que existe relación entre la crisis mundial y la Gripe A. Pues porque ahora nadie habla de la Gripe A, ¿por qué? porque ya hemos tocado fondo (no en España, claro) en la crisis y se ven síntomas de recuperación. Se acabó la preocupación. Ya no hay que dividir la atención de la población en dos (por aquello del divide y vencerás) ya que los borregos vemos la luz que nos indica la entrada al redil.

No sé si puede resultar paranoico pero incluso la OMS (Organización Mundial de la Salud) está haciendo unas investigaciones internas actualmente para saber si se sobredimensionó la alerta sobre la gravedad de la Gripe A.

Lo importante es alejar el foco de la preocupación del problema real. De esta forma podemos “entrener” a la población.

Acción-reacción

Queremos evitar la atención sobre el problema de la crisis – creamos un nuevo problema

Se acaba la crisis- acabamos con la Gripe A

Un engaño de nuevo – que les den!

DERECHO A INFORMAR Vs DERECHO A OPINAR

A raíz de ver la noticia de que unos directores de información les han condenado con penas de carcel por sacar a la luz pública una información que no debía, se me ha pasado por la cabeza una pequeña reflexión que me gustaría comentar (postear?)

La verdad es que los medios de comunicación están amparados bajo un derecho (al que recurren y citan unas 500 veces al día) que les otorga prácticamente inmunidad legal. Es decir, de una forma más simple, que pueden decir/escribir lo que les salga de sus berzas porque el derecho a informar está por encima de otros derechos. Esto seguro que lo habéis oído alguna vez.

Yo quiero que alguien pueda enviarme una tabla de los derechos que tenemos todos pero jerarquizada de mayor a menor. Algo así como la reglas del poker: un trío gana a una pareja. En el caso que hablamos debería ser: el derecho a la vida gana a todos (fuerza 10 ataque y defensa, como en los juegos de rol), después viene… no sé… ¿el de la vivienda digna? 🙂 Es broma, perdonad. Luego vendría el del derecho a la información, luego a la intimidad, luego… Pues eso, una lista de mayor a menor para que los que nos estamos formados en leyes, podamos saber cuándo alguien hace lo que le sale de los cojones porque dice ampararse en un derecho prácticamente intocable.

¿Y por qué esta ida de pelota? pues muy sencillo. Tengo la sensación de que los que abogan por su derecho de información, están cambiando dicha información por opinión. Un ejemplo para aclarar lo que yo veo como una gran diferencia:

Información: “el paro subió en el mes de Diciembre del 2009 en 45.537 personas” (NOTA: cifra inventada, no tengo tiempo para ir a contrastarla. Pero oye, lo dejo claro)

Opinión: “debido a la mala gestión del Gobierno el paro subió el mes de Diciembre del 2009 en 45.537 personas” (NOTA: aplíquese la NOTA anterior)

¿Lo véis claro no? Una cosa es relatar la noticia tal cual y otra cosa es añadir una información (que sí que es información) pero que no pertenece a la noticia. Permitidme otro ejemplo:

Información: “la economía empieza a recuperarse”

Opinión: www.elmundo.es , www.elperiodico.es , www.lavanguardia.es , www.abc.es , www.ser.es , www.cope.es, ….

Todos, absolutamente TODOS están empresarialmente obligados a no quedarse en “tan solo” la noticia. Cualquier periódico, radio o televisión es una empresa que gana dinero cuantos más periódicos venda, o bien cuanta más audiencia tengan. Es imposible “solo” dar la noticia. dejarían de ganar dinero. ¿qué deben hacer? Dar opinión. Crear opinión. A  cambio ¿qué reciben? Más dinero. Pueden contratar a columnistas (“opinionistas”) de renombre, o en la radio contar con populares comentaristas (“opinionistas”). En fin, deben y quieren aumentar su cuota de mercado. Es decir, ganar aún más dinero. Incluso, sin ningún tipo de ánimo pecaminoso, si le quitan dinero a la competencia, mejor. No es ganar porque “yo lo valgo” es ganar quitándole al otro. Importante.

Eso sí, luego, cuando la información se transforma en opinión y se nos “calienta la boca” (o la mano al escribir) entonces ya todo es derecho a informar, que si quieren tirar por tierra un derecho básico de la democracia, que si “todos contra el fuego, todos contra el fuego” (fuego=poderes ocultos que quieres tirar por tierra ciertos medios de comunicación).

¿Os habéis fijado que en los programas tipo “mesas de debates” (creo que en los periódicos también lo hacen) siempre ponen en letricas pequeñas lo de “la opiniones vertidas por nuestros colaboradores no tienen porqué corresponder con las del programa”? ¿Para qué leches lo contratas? Para ganar más dinero ¿no? Eso sí, si dice algo incómodo, que allá se las vea él delante de un juez! Eso se llama estar a la maduras pero no a las duras.

Un último ejemplo. Es algo que no puedo evitar. Ya lo iréis viendo. La prensa del corazón me saca de mis casillas, aunque entiendo que es un tipo de producto/servicio que tiene audiencia por lo que no lo eliminarán jamás. En este tipo de prensa se da mucho el típico comentario que se hace sobre un “famoso” que hace exclusivas en prensa y ya por ello los “colaboradores” de programas de prensa rosa defienden que al convertir su vida en pública (habiendo entrado en el juego de las exclusivas en prensa rosa) ya no tienen derecho a protestar cuando una legión de “paparazzis” le sigan noche y día hasta para ira mear. Doy mi opinión al respecto. Y lo hago con un ejemplo de cómo creo que debería funcionar esto del derecho:

Yo me pongo a trabajar para una empresa. Me contratan para un trabajo de 8 horas diarias para hacer tornillos. A cambio la empresa me paga 600€ al mes. Creo que quedan claros los deberes y obligaciones de cada uno ¿no?

Ahora un famoso decide firmar un contrato con una revista del corazón. A cambio de 300.000 € el famoso acepta mostrar todas sus vergüenzas y hacer una entrevista “sincera”. Creo que quedan claros los deberes y las obligaciones de cada uno ¿no?

¿Por qué cojones un periodista (de esos que acuden constantemente a su derecho de información por encima del derecho a la intimidad, honor, imagen…) no entiende que TODO lo que se haga fuera de dicho contrato famoso/revista es ilegal? Volviendo al ejemplo del currela que fabrica tornillos. ¿Se le podría decir al señor que fabrica tornillos durante 8 horas ,porque así lo ha pactado, que como ha aceptado hacerlo, que se ponga a fabricar tornillos fuera del horario laboral? No, lo vemos claro. ¿Por qué leches alguien que sí que acepta una exclusiva en unas condiciones debe aceptar que aquellos que no han pagado un duro, lo puedan ganar alegando su tan denostado “derecho a la información”? No lo entiendo. Lo que queda fuera del contrato, ¿no pasaría a ser su libertad, su intimidad su derechoa decidir cómo se maneja su imagen?

Ahí dejo toda otra nueva reflexión sobre la vida que nos envuelve.

DICEN…

¡Cuántas teorías se han basado en este inicio de frases! Existen numerosas variaciones aunque ninguna tiene una solidez contrastable. De entre muchas variables, las más populares son: “Me han dicho..” o “Leí el otro día…” o “un tío que sabe del tema..” o las dos más incómoda para mi punto de vista: “Está comprobado que…” o “Existen pruebas de que…”

Desde que existe Internet y, más en concreto el correo electrónico, todos hemos sido “víctimas” de la invasión de rumores. Algunos son incluso graciosos por lo absurdo. Otros inapropiados por lo cruel de la información. Pero todos ellos tienen un denominador común: en todos acaban apareciendo frases del tipo “dicen…”

Todos sabemos que 9 de cada 10 frases que empiezan por este tipo de expresión, acaban siendo mentira o, al menos, inexacto. Sin embargo, tenemos una capacidad de propagación (reenvío) bestial. Oye, que es llegarte uno de estos rumores al oído y ya te falta tiempo para explicárselo al más cercano.

¿Existe un origen científico para que demos por buenos estos rumores? A nivel mundial no lo sé, aunque me temo que va a ser igual, pero a nivel español, el argumento científico está claro: somo una cotillas! Un sinónimo que siempre me ha gustado es “chinchorrero”. Su procedencia semántica me importa un bledo, pero da la sensación de dajrnos a la altura del betún a todos los cotillas. Y me incluyo 😉

Un “chismorreo” triunfa por diferentes motivos. Por lo absurdo, por lo cruel, por lo fantástico, por lo increible. Todos tenemos la sensación que va a anirmar nuestras conversaciones (también las del café a las doce) un ratico y de forma divertida.

Como no voy a descubrir nada nuevo del “dicen…” no me alargo más. Simplemente un consejo (auto-consejo, también):

De lo que os cuente, creeros la mitad. Y la otra mitad, ponedla en cuarentena. Un esfuerzo venga!

Córcholis con la tecnología

Os habéis fijado la capacidad que tiene la tecnología (en cualquiera de sus ámbitos) de engancharte y hacerte que te hagas dependiente. Y os preguntaréis ¿y a qué viene eso ahora? Pues lo he pensado esta tarde mientras jugueteaba con el móvil durante la celebración de una comida en honor al día 1 de Enero del 2010. Cómo nos echamos la mano a los bolsillos antes de salir de casa para ver si llevamos encima el móvil. Peor aún, la sensación en mitad de la calle de que te has dejado el móvil. Te dejas el dinero o el DNI y no pasa nada, eso sí, el móvil NO POR FAVOR!!!!!

Intentaba recordar la primera vez que llevé móvil y fue por el año 1996. La verdad es que fue por trabajo y la idea me maravilló en su momento. Ahora nos hemos convertido en sus exclavos. Estoy convencido que si nos proponen de quitarnos el oxígeno o el móvil (a modo de elección estúpida) alguno se decantaría por el último. Espero no llegar a este punto. Aunque pensándolo bien, de oxígeno siempre tengo tiempo de conseguirlo no? 😛