DEMOCRACIA Y BIG DATA

A raiz de un artículo que ley de una asociación de usuarios que luchaban conjuntamente por su “Derecho al olvido” se me ocurrió pensar en cómo funcionaba Internet y qué razón tenían de reclamar algo que parece tan íntimo. Tanto, que creo que los demás no nos damos suficiente cuenta. O sí.

Si de algo no hay duda es que Internet ha democratizado muchos aspectos de nuestra vida. Igual demasiados. No entraremos a discutir quién tiene derecho de qué y de cómo. Lo que está claro es que existe una gran mayoria de usuarios que, cuando accedemos a algún servicios, nos da lo mismo cuáles son las condiciones en las que se dan. Vamos, que no leemos las condiciones contractuales que siempre existes. Ah! Qué mas da! “Siguiente”, “Siguiente” y listo.

Internet ha democratizado básicamente la información. Está por todas partes. Lo primero que haces cuando alguien te comenta algún tema es “googlear”. Confías en “San Google” para encontrar todo lo que necesitas en todo momento. Eso sí, lo mío no. Lo mío que se quede en el más absoluta discreción. Y si, por casualidad me he excedido en ofrecer al mundo información íntima, que la borren porfa que va contra mi intimidad.

Bueno, vale. Que se haga. Creo que es verdad que es un Derecho.

De lo que realmente quiero tratar aquí es de los que no queremos que se ejerza nuestro Derecho al olvido. Y no lo hacemos porque creo, en cierta medida, que queremos dejar un legado digital.

En qué se basa nuestra existencia? En perpetuarnos. La descendencia es el medio para conseguir el objetivo. Perpetuar nuestra información genética. Y digitalmente? Ahora tenemos esta opción. Ahora tenemos la opción de conseguir que, una vez hayamos dejado este mundo, la gente podrá ver qué dijimos, dónde estuvimos, con quién nos relacionamos, qué nos gustaba. Es decir, vamos a dejar un legado de información que antes, sin era digital, no era para nada posible. Para mí es una ventaja. Lo es porque ahora ya no tiene porqué ser recordado el lider, el famoso, el popular, el histórico. Ahora, cualquiera puede ser “investigado” y averiguar muchas cosas sobre él.

Eso sí, tenemos una objeción, toda la información será usada por todos aquellos que tengan cierto interés comercial sobre nosotros y nuestro entorno. De hecho, y es un concepto que ya habéis debido escuchar, Big Data se basa en estudiar y entrelazar los miles o millones de datos que circulan sobre la gente y crear perfiles de comportamiento para, a través de ellos, extraer un beneficio para sí mismos. Y ojo! Es importante que sepamos esta regla de juego más allá de los propios contratos “aceptados” a la ligera. Es importante entender que aceptamos que estemos ayudando de forma inconsciente (ahora ya no) a que en el futuro, todos nosotros estemos más controlados por el “ojo que todo lo ve”, Big Data.

Democratizamos la posibilidad de postergar nuestra información a cambio de que Big Data se aproveche ya no sólo de nosotros sino de los nuestros y nuestro entorno.

Amén!

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