AFILIADOS Vs AFOBIADOS

Hace mucho tiempo, cuando existía cafealasdoce.com y pensaba que mis amigos entendían la amistad como yo (error!!), tuvimos una idea que, incluso, echamos a andar, pero que cayó (como en la mayoría de los casos) en la desidia y el olvido.

La idea se basaba en el concepto afiliación.  Seguro que os habéis fijado en la cantidad de veces que muchas empresas/entidades aluden al número de seguidores y/o afiliados para dar una idea de que son populares y apreciados por una cantidad importante de personas. Cuanto mayor es el número de seguidores/simpatizantes/afiliado, mayor es su valoración. Y me parece lógico. Son datos y son contrastables pero, ¿cómo de contrastables?

Es la respuesta a esta pregunta lo que nos movió, y me mueve ahora, a ofrecer una alternativa a estos datos contrastables. Creo que alegar que una entidad tiene 50.000 seguidores, o un partido político 500.000 afiliados, o que un club de futbol tiene 100.000 socios no es un dato suficientemente válido. ¿Y qué hacen estas entidades para dar validez a ese dato? Pues simple, compararlo con otras entidades que pueden ser o no “adversarios”. Algunos ejemplos para ilustrar lo que comento:

– El Barça tiene más de 100.000 socios. Éstos son más que los del Real Madrid 96.000 aproximados. Es un datos que se utiliza a modo de “soy más que”

– El PSOE tiene unos 620.000 afiliados que, comparados con los del PP (865.000), son poco

– En Facebook, ¿quién tiene más “Me gusta”? Zara o H&M? Quien tenga más, lo utilizará publicitariamente.

Vuelvo a insistir que estos datos no tienen valor en sí mismo. Y no lo tienen porque no existe una herramienta que proporcione datos en sentido contrario. Un dato que contrapese el valor de los aportados en la publicidad de las entidades. Y eso, desde mi punto de vista, no es bueno. Algunos ejemplos también a modo ilustrativo:

– El Barça tiene más de 100.000 socios pero, ¿cuántos detractores deben tener?. Uno podría llegar a pensar que quien es del Madrid es anticulé. Pero no es solo así. Me imagino (y de esto apenas entiendo), que la gente del Espanyol podrían entrar en este grupo de detractores. Igual si sumas todos los colectivo de detractores, sumas el triple de los 100.000 socios del Barça. O quizás el doble de los simpatizantes (que no socios) del club culé. En este momento podríamos hacer una cuenta de resultado a ver si salen o no números negros o rojos.

– El PP tiene 865.000 afiliados pero ¿cuántos detractores?. Siguiendo el paralelismo del ejemplo anterior, igual entre las afiliados/simpatizantes de otros partidos políticos suman más personas detractoras y el dato de los 865.000 se queda pequeño.

Después de esta pequeña introducción, ¿por qué no existen datos acerca de estos detractores? Porque el mundo no está pensado para recoger datos que no sean positivos. No está bien visto poner un “No me gusta” en Facebook. No está bien visto poner mensaje de odio en contra de algo en sistemas públicos. No es diplomáticos. Para ello, apuesto por un concepto nuevo: Afobiarte.

Afobiarte sería lo contrario de afiliarte, es decir, posicionarte en contra de una idea o concepto. Algo así como un “antiafiliarte”. Me gustaría que este concepto se extendiera y que cogiera peso a la hora de comparar cifras y datos. Daría como resultado un dato absoluto que sorprendería a más de uno.

Ya tuvimos un proyecto web bien categorizado para que la gente pudiera afobiarse a partidos políticos, artistas, equipos de futbol, redes sociales, etc, etc… Prometo que cuando tenga una rato, me pongo de nuevo 😉

www.afobiate.com

 

 

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