SI NO ES BURBUJA, PASO

Leyendo un artículo del País sobre Privalia. Esta empresa, una de las líderes en el mercado de outlets online, cumple en Junio del 2013 7 años de vida. Lo noticioso de la noticia era que en este séptimo año, probablemente iba a tener un beneficio EBITDA (beneficios antes de impuestos y tasas) de un 2-3%. Esto quiere decir que, tras 6 años de pérdidas, este año iban a tener beneficio.

7 AÑOS PARA TENER BENEFICIO!!!!

Creo que es un ejemplo muy bueno de esfuerzo empresarial. Y es una muestra de que los negocios no son burbujas sino planes de desarrollo a largo plazo y que cuentan, aunque no parezca lógico, con la idea de que inicialmente el esfuerzo no va a tener recompensa. Esta es la idea con la que me quiero quedar.

En España, aunque creo que no tenemos la exclusividad, tenemos la idea del beneficio quasi inmediato. Del recuperar la inversión en el menor plazo posible. Esos malditos ROI’s que tanto les gustan a los departamentos financieros.

Está claro que mi perfil está muy alejado del conocimiento económico-financiero. Lo que sí tengo son ojos y cierta capacidad de razonar lo que ven éstos.

Datos: El 80% de las nuevas empresas NO llega a los 5 años de vida. El 90% no llegan a los 10 años.

¿Qué nos quieren decir estos datos? Pues que el 10% de las empresas nuevas que se crean llegan a los 10 años. Solo un 10%. Y ¿por qué pasa esto? por la  obligación que impone este mercado del beneficio rápido. Y no es un tema trivial, sino todo lo contrario. Mi forma de entenderlo es que nuestro sistema está montado en base a una cultura en modalidad “burbuja”. La economía debería considerarse, y permitidme esta forma de expresarlo, como un buen plato de lentejas. La primera vez que hice lentejas cuando me casé, tenía una necesidad imperiosa de comprobar si era capaz y saber qué tal me habían quedado. Cómo conseguirlo? Acelerar el proceso dándole más fuego a la olla. Resultado? Lentejas muy malas. Ninguno de los ingredientes que puse fueron capaces de entenderse entre ellos y el resultado fue que tuvimos que buscar una alternativa de comida: algo rápido y que satisficiera nuestra necesidad de comer. El tiempo me hizo entender que a fuego lento, todo sale mejor. Las cosas no ocurren por combustión inmediata. Las cosas ocurren cuando “algo” une todos los elementos para hacer un “todo” con garantías.

Paciencia. Las cosas se hacen poco a poco. Nuestros ancianos nos lo dicen con su saber popular: “despacito y con buena letra”.

Hay que marcarse un objetivo, que sea asumible, que sea ilusionante y trabajar por él. Los grandes desastres, también en nuestro país, son los producidos por procesos de “cocción” demasiado rápidos y ambiciosos. Las burbujas, al fin y al cabo, son procesos que alguien “cocina” y que no suelen tener resultados inmediatos buenos. Y si los tienen, acaban cayendo por la simple e ineludible ley de gravedad del sentido común.

Os apetece montar un negocio? Os apetece ser emprendedores? A por ello, no os lo penséis, pero planificarlo para que no quede al final en una nueva burbuja.

Pensad que con esfuerzo, casi todo es posible!

Suerte!!!!

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