LIBERTAD DE EXPRESION

Nunca he acabado de comprender muy bien el tema de la prioridad de los Derechos. Existe, se ve, una jerarquía a la hora de que ciertos Derechos prevalezcan sobre otros. por poner un ejemplo ilustrativo: Derecho de la mayoría sobre el Derecho singular. Éste es un ejemplo muy claro de la superioridad de un Derecho sobre otro.

Existe un problema. La sociedad ha avanzado tanto y a pasos tan agigantados que la complejidad de esta jerarquía se ha vuelto completamente  un sin sentido. Existen Derechos Humanos, Derechos de los trabajadores, Derechos Internacionales, Derechos de Información, Derechos de Comercio… Y ésto hace que me surjan dudas series sobre quién los arbitra y quién los tutela. Entiendo, porque quiero que sea así, que existen órganos bien planteados y estructurados que tienen claro cómo marcar las normas de juego en la aplicación de esta “argamasa” de Derechos en un colectivo tan y tan complejo como es la población mundial.

Cuando pierdo (uso) el tiempo en preocuparme por alguno de los Derechos, acabo intentado comprender los límites del que me preocupa. Pero este intento acaba transformándose en frustración cuando el nivel de profundidad en el que se me obliga a sumergirme es tal que mi capilares cerebrales acaban explotando sin explicación por la presión que implica intentar entenderlo. “Pafff!” Oigo dentro de mi cráneo. Reset y tengo que volver a empezar.

El problema viene cuando descubro desolado que mi sentido común no tiene absolutamente nada que ver con el concepto de “justicia” que se le suponen a los Derechos. En algunos coinciden, en la mayoría no.

Como siempre, un ejemplo para intentar expresar lo que me sorprende.

Un Blog, es un entorno online, de expresión privada en un medio público. Un Blog es una forma de divulgar no solo conocimiento sino también opiniones. Creo que este medio, debe estar amparado por la libertad de expresión. Y creo que la libertad de expresión debería ser el Derecho primario de una sociedad democrática. Bien es cierto que no todo vale. No debería permitirse insultar ni ofender a nombres propios. No se pueden divulgar datos íntimos ni vilipendiar opiniones contrarias. Solo opinar con respeto pero también con criterio único. No pretende ser un debate, solo un altavoz de una opinión. Una opinión que, de la misma manera que se la explicas a un hermano o a un amigo, la puedes expresar en tu Blog.

Me molesta enormemente que se lleve ante los tribunales a Blogs porque vierten opiniones encontradas con el demandante. Y me molesta cuando esa diatriba se refiere a formas de pensar y no tanto a la forma de expresarlo. Entendiendo siempre la base del respeto a tu entorno, creo que cada uno puede “meterse” de la forma que quiera contra aquello que le molesta. Y debe hacerlo desde una base de libertad prácticamente infinita.

No comparto muchas ideas que leo, cierto, pero eso no me da derecho a criticarla. Solo a rebatirla o a, y éste debería ser el fin más loable, argumentar aún mejor mi postura para procurar explicarme mejor.

Tolerancia también para el contrario más radical. Sus motivos tendrán. Mis motivos tendré.

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