CABEZÓN Vs TENAZ

Lo sé, lo sé, no soy la persona más flexible. Lo sé. De hecho me lo han repetido muchas veces en la vida. Mis amigos, mis ex-amigos y todo aquel que me conoce mínimamente (no cuento con aquellos que creen conocerme) concluyen al unísono que soy cabezón. Oye! Qué le voy a hacer! no van a estar todos equivocados y yo no! O sí? 😉

Una cosa tengo clara. No sé si seré cabezón (por lo que insiste la gente debería aceptarlo), pero lo que sí soy es tenaz. Tenaz hasta las últimas consecuencias.

La pregunta sería ¿Tenaz no es un eufemismo de cabezón? Podría ser pero creo que no. Permitidme explicarme.

Creo que cabezón es mantener tu idea sin atender a argumentos y, lo más importante, sin ofrecer argumentos a cambio. Tenaz es una postura muy cercana a cabezón exceptuando el hecho que, el tenaz, suele aportar argumentos sobre su posicionamiento. Normalmente los argumentos no son muy compartidos, eso es verdad. De ahí que la gente te llame cabezón. Me llame cabezón.

Suelo mantenerme firme e intentar argumentar mis propuestas, pero no acepto ser cabezón porque cuando alguien que sabe más (demasiado habitual para mi gusto últimamente :P) argumenta que estoy equivocado, doy mi brazo a torcer. Sin embargo, cuando estoy enfrentándome a unos argumentos que, desde mi punto de vista son posibles pero no mejores, entonces mi posición se vuelve inamovible.

Creo haber argumentado mi opinión sobre las diferencias entre los dos términos, si alguien sugiere algún otro que vaya en sentido contrario, aceptaré asumir que me he equivocado (bendito este Blog que apenas debe tener un lector!!! :P)

Escuchar, ese debería ser nuestro camino. Siempre.

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