TEORIA: Para mejorar, NO ahorrar

Chocante no? Sí, lo es. Realmente es una teoría basada en una mente prácticamente ignorante pero atrevida 😉
El otro día hablando con un amigo de los que saben más que yo (son la mayoría aunque me esfuerzo mucho para que ellos no lo noten), comentábamos este tema. Bueno, se lo comentaba yo. Él me miraba extrañado y sorprendido de lo absurdo de mi teoría. No obstante la explico para que aquel que quiera, pueda opinar.

Mi teoría se basa en ciertas condiciones que se han de cumplir y/o asumir:

– El ladrillo ya no será nunca una inversión. No podrán ir en la misma frase la palabra “oportunidad” o “inversión” junto con cualquiera relacionada con la construcción.

– Los bancos siempre ganan más que nosotros. Es inevitable.

– Los bancos no deben perder dinero ni invertir en el sector inmobiliario para que, seguro, puedan dedicarse a su producto estrella: la financiación de la economía

– Los extranjeros que vengan a trabajar a España deben negarse a trabajar por un sueldo inferior a lo que cobraría un español

Con estas condiciones/deseos os expongo mi teoría:

Desde el comienzo de la humanidad, los hombres hemos intercambiado nuestros productos/servicios entre nosotros. Hemos practicado el trueque. Parte de la recolecta de una tierra a a cambio de carne de ternera. Un chorizo a cambio de cortarme el pelo. Son solo algunos ejemplos. Esto varió con el tiempo. Al final, cuando una de las dos partes no neesitaba lo que el otro lo podía ofrecer, entonces se creó la moneda. La idea de la moneda se basaba en conceder un valor a un objeto metálico con el fin de que tuviera un reconocimiento público e indiscutible y que sirviera de referencia para los futuros mercadeos. Es decir, que para que me corten el pelo, el peluquero ya no aceptaba el chorizo. No lo quería o no lo necesitaba. Para sustituir ese valor, se acordó que cortar el pelo costaría 3 piezas de metal (moneda de la época “x”). De esta forma nos cargamos el sistema de trueque y nos metimos de lleno en el intercambio de productos/servicios por monedas.

Esto ha llegado a la actualidad como todos bien sabemos. Pero ¿cómo obtenemos cada uno de nosotros monedas? Simple: trabajando. Ofrecemos nuestro tiempo y nuestro conocimiento para hacer algo y a cambio se nos recompensa con un valor en monedas. Por decirlo de alguna forma, nos devuelven el mismo valor de nuestro esfuerzo con “objetos” que equivaldrían a “chorizos, patatas, agua, jabón, azucar….”, necesidades de vida. Pero no, esto, que debería ser, ya no es así. Ahora, nuestro valor viene recompensado sin una vara clara de medir. Hemos perdido dicha noción. No tenemos un valor referencial claro para saber porqué se no paga. Simplemente, con el paso del tiempo, dicho dinero se ha transformado en un concepto llamado “sueldo”. En teoría, este sueldo sirve para cubrir nuestras necesidades de vida: ropa, alimento, ocio, movilidad, cobijo…..

Si nosotros prestamos nuestro tiempo para que, a cambio, nos devuelvan el mismo valor que necesitamos para cubrir nuestras necesidades de vida ¿Por qué ahorramos?. Sé que ahora poca gente puede ahorrar. Entiendo que la fecha de esta entrada debería ser anterior o posterior a esta época de crisis pero, digamos que en una situación de normalidad, ¿por qué ahorramos?

Si partimos de la idea de que la remuneración por nuestro trabajo viene a cubrir nuestras necesidades de vida, ¿por qué me sobra dinero? Se me ocurren varias respuetas a esta pregunta:

– Porque ganamos más de lo que necesitamos (duro ¿eh?)

– Porque trabajamos más de lo que deberíamos (mola ¿no?)

– Porque hacemos un esfuerzo extra para no gastar.

Las dos primeras opciones son muy discutibles en la mayoría de los casos pero pueden llegar a tener sentido. De hecho deberían estar unidas. Si sueldo=tiempo dedicados + conocimientos, y me sobra dinero, uno de los dos miembros de la igualdad falla.

El tercero de los casos es el peor. Es decir, esforzarme en no gastar para ahorrar. ¿Con qué objetivo? Seguro que hay mil.

Mi teoría se basa en este punto. NO ahorrar es bueno para todos. Si parto de la base que lo que gano está destinado a las necesidades de mi vida, ¿por qué no me lo gasto? Debo gastarlo, para eso trabajo. Y lo debo gastar vaya! Gastando todos mis ingresos, creo consumo. Si consumimos, generaremos necesidad de producir consumibles. Si se generan bienes de consumo, se genera empleo y nuevas empresas. Esto hará que la economía se mueva a velocidad de crucero. Lo que se produzca, se venderá.

Sé que mi teoría puede dar las sensación de hacer aguas ( y sin dudas, alguna habrá, como en todas las teorías), pero no debemos olvidar las condiciones iniciales:

– NO necesitaríamos pagar una hipoteca, sino un alquiler. Nuestro sueldo debería cubrir dicho gasto.

– En los momentos de algún tipo de necesidad extra de dinero, acudir a un banco sería obligado. Pequeños créditos con cuotas asumibles. Los bancos encantados.

– Nuestros sueldos estarían estables al igual que nuestros puestos. Las empresas y los empresarios no necesitarían negociar a la baja (ni eres ni hostias) sueldos ni contratar “a la baja” a los pobres inmigrantes.

Flecos hay, lo entiendo. De eso se trata. Si queréis participar en desarrollar la teoría, encantado. O me ayudáis a perfeccionarla o me abrís los ojos ante mi inmensa estupidez 😛

Gracias.

 

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