PARIDAD (Harto de la)

Creo que es un hecho diferencial del país en que vivimos el que siempre debamos situarnos a un lado u otro de un dicotomía moral/deportiva/económica/política…. O eres del Barça o del Madrid. Del PP o del PSOE. Vamos, de derechas o de izquierdas. Liberal o progresista. Independentista o “nacional”. Pro-aborto o anti-aborto. Y así un largo etcétera. Qué digo “largo etcétera”! Así todo! Igual es naturaleza humana. Lo de asociarnos. Lo de sentirnos identificados en una banda o un grupo. Sentirnos refugiados en modo “borrego” para aliviar la conciencia ante una posible equivocación: “no sólo me equivoqué yo. Lo hicieron todos estos!”

Las cosas no son tan simple. El blanco y el negro son útiles cuando en una edad prematura te enseñan lo de dulce-amargo, salado-soso y un amplio número de antónimos. Pero cuando llegamos a la edad adulta, ¿las cosas son tan simples? ¿Hemos de decidir en base a A o B?¿Sí o no?. No es tan sencillo. Queremos hacerlo sencillo, pero no lo es. La vida nos exige una mayor elaboración de nuestros pensamientos y argumentaciones. Pero eso tiene un coste. Un coste extra de consumo “energético”. Y cuando la pereza intelectual nos ataca, la paridad del SI-NO nos proporciona un refugio argumental apoyado con ideas tipo “porque soy así”, “es lo que pienso” o el variopinto “por mis cojones”. Simple, cómodo e irracional.

Reclamo el uso de nuestra inteligencia para que podamos construir argumentos razonados. Ideologías con sentido común. Vamos, para aprovechar ese don que muchos, por pereza, acostumbramos a sustituir por un precario posicionamiento de “aquí” o “allí” ante un problema.

Vivan los grises! (estados entre el blanco y el negro, claro está!)

Deja un comentario