ENTUSIASMO. PASIÓN.

Hace tiempo que vengo pensando (pero no escribiendo como habréis podido comprobar) sobre una tema que creo es de vital importancia para la época que estamos viviendo.

Recuerdo la frase de Kennedy “No te preguntes qué puede hacer tu país por ti, pregúntate que puedes hacer tú por tu país” constantemente en mi cabeza. ¿Por qué? diréis. Sencillo. Porque creo que estamos en el momento adecuado para aplicarla. Estamos en un país acostumbrado (mal-) a un estado del bienestar muy amplio y con muchas cobertura. Esto ha creado personas que piensan siempre en que “la teta del Estado” podrá ayudarles en situaciones de desventaja social. Y el concepto en sí está bien. Apropiado. Lo que ocurre es que estamos, también, en el país de la Celestina y el Lazarillo de Tormes (el Llatzar de Tormus que me digo un ultracatalanista hace un tiempo :P). ¿Y qué influencia han creado sobre nuestra cultura endémica? pues la picaresca y el sibilismo. Consecuencia, del derecho hicimos obligación. Ahora todo es un mirar al “Papá” Estado a ver qué es lo que nos puede dar a cambio del mínimo posible. Y por esto recuerdo la frase del presidente de USA. Porque no hacemos otra cosa que esperar a ver qué pueden hacer por nosotros cuando el éxito de un país está en qué podemos hacer nosotros en todo momento. Ya no solo por nuestro país, sino por nosotros mismos.

Y el secreto para cambiar esto está en el ENTUSIASMO y en la PASIÓN que debemos aplicar en nuestra vida. Me he fijado que no paran de salir “gurús” que hacen charlas sobre cómo salir de la crisis. Es absurdo. De esta crisis solo podremos salir trabajando y con entusiasmo. No podemos sentarnos en una esquina a esperar a recibir “limosna” del Estado o, en el peor y más frecuente últimamente de los casos, a lamentarnos porque finalmente NO hemos obtenido nada.

Debemos ser emprendedores. Debemos levantarnos cada mañana pensando que éste es nuestro día. Debemos aportar a los que nos rodean una energía positiva. Debemos hacer nuestro trabajo de la forma más ingeniosas posible. Debemos aportar nuestro valor. Valor que cada uno de nosotros tenemos. Seguro. Cierto es que no todo el mundo vale para todo. Pues vale! Equivoquémonos. ¿Cuál es el riesgo de equivocarse? Ninguno. Habremos aprendido para qué no servimos. Habremos eliminado una de las opciones y, por tanto, tendremos mayores posibilidades de encontrar la correcta. OPTIMISMO. ENTUSIASMO.PASIÓN.

Parezco un gurú de los que “criticaba” anteriormente. Mi diferencia con ellos es que no pienso cobrar un puto euro ni ponerme a escribir un libro 😛

Conozco muchas personas que no tienen el ánimo suficiente como para enfrentarse al día a día de curros que no acaban de satisfacerles. Contra esa situación hay que ser emprendedores. Explotar alguna virtud (todos tenemos al menos una) e intentar apasionarte con algo que tarde o temprano, estoy seguro, reportará no solo beneficios económicos.

Sé que es un canto al viento. Sé que mi exceso de optimismo puede resultar ofensivo. Pero creo ciegamente en que la vida te devuelve lo que tú le das. Si les das siempre una sonrisa, acabarás con una vida mejor. Ñoño ¿no? 😛

Os envío una bomba de energía hiperpositiva para ver si alguien la puede recoger.

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