CAMPAÑAS NAVIDEÑAS DE ONG’S

Supongo que no soy el único no? Va hombre, decidme que no.Qué os cuesta? No creo que sea el único que crea que la conciencia en esta época está más adulterada que en cualquier otra. Supongo que no soy el único que se ha fijado la intensidad de las campañas de las ONG’s para recaudar fondos en estas fechas. Y me juego el cuello que se hace porque da resultados. Vamos, imagino, sino sería una malgasto de dinero impresionante. Así pues, ¿quién leches dijo que ésta era una sociedad laica? Eso ni Dios se lo cree 😛

Es como si tuviéramos conciencia estacional. Es decir, en Agosto gastando “dinero a diestro y siniestro” (como diría un amigo mío, a “José Tomás y Marilyn Manson”) sin preguntarnos de la pobre gente del mundo, luego, al llegar la Navidad al Corte Inglés, las ONG’s atacan con sus campañas sentimentales. Y no digo que sea deshonesto. Ni mucho menos. El objetivo lo es sin lugar a dudas. Propongo no obstante que nos ayuden a cambiar la mentalidad. Que nos ayuden a comprobar como en el hemisferio sur cuando nosotros estamos en Agosto, allí hace un frío del copón y quizás tengan más necesidades de recursos. Sin embargo, en nuestra época de Navidad allí están en verano y, sin pormenorizar las necesidades, la situación se suaviza mínimamente (referiéndome a la penuria que ya sufren día a día).

En la empresa que gestiono (o intento gestionar) nos hemos comprometido a aportar el 0’7% de nuestro beneficio, a parte de aportaciones esporádicas que podamos ir haciendo, a una ONG llamada Global Humanitaria. Recordarlo en estas fechas confirma mi falta de independencia en el criterio pero, como he dicho antes, el objetivo es honesto.

Debemos tener presente lo fácil que es ayudar. Debemos pensar que SOLO está en nuestras manos. Confiar en Gobiernos, es no confiar. De hecho, no se hubieran creado organizaciones NO GUBERNAMENTALES si no fuera por desconfianza, no creéis? 😉

Lo dicho, no basta con comprar una tarjeta de felicitación navideña de Unicef. No basta con sentar un pobre a tu mesa. Es una cuestión de concienciación, no de la maldita y repudiada (por mí) Navidad.

Felices fiestas y no bebáis muchas bebidas espirituosas 😛

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