LAS MUJERES MODERNAS

Vaya por delante mi defensa por lo descompensada que siempre ha sido la vida y lo sigue siendo para las mujeres. Siempre han sido las que más han padecido las desigualdades en todos los ámbitos. A día de hoy se habla de ellas siempre con futuribles. Que conseguirán la igualdad en sueldos, conseguirán la paridad en las empresas, en los gobiernos, que currarán lo mismo en las labores domésticas… en fin. Que todo está por venir y nunca llega. Espabilamos el tema o se tiran unos cuantos siglos más así.

Este post se basa en que se van viendo pinceladas de que están reaccionando. Quizás son muy leves, levísimas las indicaciones que así lo apuntan pero me gustaría dedicarles unas letras. Que no sea que no lo sientan como reconocido. Y es que está claro que, cada día más, empiezan a haber lo que me ha dado por denominar “mujer moderna”. Qué entiendo yo por mujer moderna? Básicamente la que huye como gato del agua de cualquier tipo de labor que en tiempos anteriores se le había adjudicado de forma irremediable al género femenino. Vamos, las labores domésticas. Bien es cierto que aparece una entre un millón, pero la tasa de crecimiento de este grupo tiene una progresión geométrica.

¿Qué es lo que ha desencadenado esta situación? A mi parecer varios motivos:

– La irreversible y necesaria incorporación de la mujer al mundo laboral

– Las buenas campañas de reivindicación por parte de colectivos feministas para que el sexo “apoltronado” (también conocido como masculino) empieza a participar en las labores domésticas

– La evolución natural en las nuevas generaciones con más acceso a los estudios

Con esto quiero decir que ¡ya está bien con que se carguen con la mayoría de las labores domésticas las mujeres! Eso sí, ¡Por favor! Tampoco que empiecen a reemplazarnos en nuestro “apalanque”. Que se empiezan a dar casos de apalanque total y que, ni siquiera, se dignan a asumir nuestras escasas colaboraciones cambiando bombillas o colgando un cuadro. Al menos intercambio de planteamientos no? Que no es el todo o el nada!

Y sobre todo, un sentimiento de solidaridad con aquellos hombre que convivan con “la nueva raza” 😛

2 opiniones en “LAS MUJERES MODERNAS”

  1. Muchas gracias María Rosa por participar en mi blog. Entiendo tus comentarios y los comparto. Lo importanteen los casos “excepcionales” es que no se conviertan es una competición de apalancamiento. No vaya a ser que luego deban venir los de asuntos sociales a salvaros de la inmundicia ;). Please, nótese el tono jocoso 🙂

    Insisto, gracias.

  2. Bueno, me haces sentir muy especial con lo de una entre un millón…:S
    Tengo muy claro desde jovencita que mi sexualidad o mi genética, no está a prueba de bayetas, brillos, comidas que excedan la preparación de media hora, etc etc..
    Lo que ocurre es que mi marido tampoco lleva el gen de la “fregona” en su adn, motivo más a mi favor para no emplearme a fondo en dicho terreno.

    ¿Que nos gustan las cosas muy limpias y bonitas?…Sí, claro.
    Pero renuncio a ello si la que lo ha de mantener así soy solo yo 😉
    Me ha costado broncas y el mismo apartheid de las mismas mujeres… me da absolutamente igual.

    Si yo sé reparar una grieta en la pared o techo lo hago, y cuidado, porque como el no hace ningún indicio de pintar nuestro nicotínico piso, tampoco voy a adoptar el papel de forzudo habilidoso.

    Y cierto lo que dices… Hay riesgo de apalancamiento.
    Son demasiados años sacando y limpiando las porquerías, que los genes masculinos desbordan sin importarles un pimiento.
    Ahora también yo paso .

    Y me siento bien.

    Un saludo cordial. Me gusta tu blog.

    Maria Rosa.

Deja un comentario