Las Navidades

No sé qué tienen estas fiestas que siempre que las veo llegar en el calendario, mi humor cambia. No acabo de entender porqué. Realmente no encuestro una explicación racional de los motivos. Supongo que la razón principal se basa en “la gente”. Os habéis dado cuenta que en estas fechas, la gente tiene una capacidad de concentración (geográfica me refiero) que no tiene parangón? Antes de llegar estas fechas pensabas “voy a ir a un centro comercial, o al mercado, o a hacer cualquier encargo ya que es Martes por la mañana y no debe haber gente” y efectivamente, no encontrabas gente. Llegadas esta fechas piensas “Me voy a acercar a hacer un recado a tal sitio porque siendo Miércoles a las 10:30 de la mañana, todo el mundo estará trabajando y seguro que me atienden bien” Meeeeeeec (onomatopeya de sonido irritante típico de consurso de preguntas y respuestas cuando fallan), o sea, que un cuarto de la población de tu ciudad ha dejado de currar para intentar coincidir contigo en un habitáculo concreto a una hora óptima.

Ahora que voy escribiendo, me van asaltando motivos por los cuales incremento mi rechazo a la Natividad: los anuncios de colonias susurrados en francés, el saludo típico de tus vecinos “buenas fiestas” cada vez que te ven (incluso varias veces al día), las luces de Navidad que no acabo de entender con tanto “ahorro energético”, las frase típicas de “no pongas esa cara, que estamos en Navidad” 😉 Vaya que llegados a este punto resulta que la úlcera no te puede comenzar a sangrar!

Y las comidas? Qué me decís de las comidas? Insultante! Yo creo que se puede llegar a tirar más de la mitad de las comidas que se hacen. Nos deberían de vigilar y multar por cada gramos de comida desperdiciada.

No quiero tampoco dar la impresión que quiero ir en contra del mundo. Simplemente, que me toca las bolitas del arbol!

4 opiniones en “Las Navidades”

  1. Debemos darnos por jodidos. Es una regla inamovible 🙁
    Lo único que nos queda es la resignación, aguantar la respiración, mordernos los carrilos por dentro (hasta que sangren, así la penitencia es mayor).
    Deberíamos escribir un libro (bueno, o una entrada en el blog) de este tipo de negociaciones.
    Maldita cultura religiosa (merecedora de una nueva entrada en el Blog) que nos lleva a estas situaciones.

    Viva el año CHINO!

  2. Di que sí, menuda plasta la Navidad, para mi lo peor son las guerras de días-familias: -en navidad a casa de tu madre, en fin de año a casa de la mia, -no que tengo un grano en el coño y si me alejo más de 100 metros de mi madre me estalla (como en aquella película de Rutger Hauer).
    Y al final acabas yendo un día a casa de tus padres (San Esteban, que no lo quiere nadie) y el resto con la parentela de tu mujer, que al segundo día ya no tienen nada que contar.

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